miércoles, 22 de septiembre de 2010

Miel

Miel era una perrita labradora que se había perdido en el bosque y que estaba muy asustada escondiéndose a medias dentro de una pequeña cueva,  a un lado del pino mas viejo del lugar. Sus ojos gachos se veían tristes y asustados, tenia las orejas caidas y temblaba. Así fue como la encontró damian.
Damián era uno de los duendes remendones que vivían en la aldea ilusión. Una pequeña comunidad en donde todos se dedicaba a bordar los trajes de fiesta para todos los duendes.
Era el encargado de salir todas las mañanas a recoger hebras de pasto que crecían a la orilla de arroyo, allá detrás de la casa de Benancio el pastor de ovejas, que juraba haber visto duendes y ademas de no creerle , se burlaban de él.
Damian era muy travieso y siempre se le ponia enfrente para que lo mirara y después desaparecía ante sus ojos. Benancio estaba convencido de que no estaba loco, pero de nada le servia creerlo.
Pues esa mañana, no fue la excepción , Damián salió rumbo al arroyo para cargar hebras de pasto, que su padre le había encargado. Y fue cuando se encontró de frente ´con el perrito que dormía en la pequeña cueva. Damián se asustó mucho y se escondió para poderlo observar con cuidado, no conocía esa clase de monstruos. Entonces miel abrió los ojos...entonces Damian que la miraba, se quedó enamorado de ella. se acercó con mucho cuidado, Miel al verlo se salió de la cueva y empezó a mover la cola con mucho vigor. La perrita y damian se habia enamorado ahora no sabía que hacer, no podía llevarla a la aldea, porque se armaría un lío, pero tampoco quería dejarla ahi solita, porque se moriría de miedo.
-qué haré? - se preguntaba.- ¿qué haré?
En la aldea ya estaban viendo con preocupación que Damian no regresaba con las hebras y no podían ponerse a trabajar. Asi que el bordador mayor mandó a un grupo de duendes a buscarlo. Pero los duendes no lo encontraron por ninguna parte, y ya no pudieron levantar hebras porque era muy tarde, y el pasto debía estar húmedo por el rocío. El bordador mayor, estaba muy preocupado pensando en su pequeño hijo, no entendía que había podido pasarle. Estaba ahi cabizbajo, meditabundo, cuando escucho por afuera de su casa.
-psss, papá...pssss
Se levantó con rapidez...y se asomó por la ventana, ahi estaba damian, todo sudado y lleno de lodo.
- pero damian que has hecho, qué te ha pasado
-papá, tengo que mostrarte algo, pero prométeme no enojarte- le suplicó damian
El bordador salió de la casa y acompañó a Damián a un claro detrás de la aldea. Al ver ese enorme animal parado en cuatro patas moviendo vigorosamente la cola.
- ni lo piense damian.¡no podemos tener un perro!
- pero papá, si no es un perro
- ¿ cómo que no es un perro?¡claro que es un perro!
- no papá es una perrita y ella me ha dicho que se llama miel
- es muy grande y no cabe en casa...es mas grande que la aldea damian
-podemos hacerle un cajón en este claro.. asi la aldea no correrá peligro

Tanto insistió damián que el bordador termino cediendo Pronto miel fue la consentida de toda la aldea, le hacían cariñitos y le daban bocadillos, pero no querían bañarla porque era demasiado grande y necesitaban de la ayuda de dos aldeas más.
De tanto no bañarse, miel empezó a oler muy feo y su olor inundaba toda la región. Los duendes fastidiados le dieron un ultimatum a Bordador:
- o arreglas que no huela tan mal, o la regresas a donde pertenece.
Bordador y damian no hayan como hacer para que Miel dejara de oler tan mal, el fétido olor espantaba a medio mundo, menos a las moscas que se arremolinaban en su cola y sus orejas.
Un día, al levantarse, el mal olor se había ido de la aldea. Damian y su padre, se asustaron, pensaron que Miel se había ido del claro. Pero cual sería su sorpresa al llegar al lugar y verla sentada comiendo al lado de Benancio el cuidador de ovejas.
El  los miró y les sonrió. damian y bordador se pusieron tensos , pero al verle la sonrisa tomaron mas confianza y se acercaron.
- Miel es mi perrita, se me escapó un día.- les dijo él- la encontré esta mañana y la llevé al rio a bañar porque olía espantoso. Miel es una perrita labrador que me regalaron los dueños del rancho para que me ayude a cuidar las ovejas. Tengo que llevarmela.

Bordador y damian se pusieron muy tristes al saber que no tendrían mas a miel, el hombre al ver su tristeza, pensó un poco y les dijo:
- miren, ustedes me la prestan por las mañana para que me ayuden con las ovejas y por la tarde yo se las regreso para que pase con ustedes el resto del día. La compartimos, ¿les parece?

Damian y bordador estaban felices. al final de cada dia ellos pasaban la tarde y las noches al lado de miel, ya no tenían que preocuparse por bañarla, Benancio la bañaba y además se habían convertido en muy buenos amigos, de paso por el lago, benancio recogia pasto y les dejaba una buena dosis de él para que lo hicieran hebras.

La amistad no tiene cara, ni sexo, la amistad solo es una actitud que sale del alma. y nos permite ver a los seres con sus virtudes y sus defectos sin que esto merme el cariño.
Esto pasó con los duendes,Benancio y miel, que fueron eternos amigos.